El Parlamento Europeo (Rue Wiertz 60) es la única institución supranacional elegida por sufragio directo en todo el mundo y representa a casi 500 millones de ciudadanos de Europa. Su apéndice bruselense se divide en varios edificios, siendo los dos principales el edificio Paul-Henri Spaak y el Altiero Spinelli, que deben sus nombres a dos de los principales impulsores de la Unión Europea, belga el primero e italiano el segundo.
Los despachos de los eurodiputados españoles se encuentran en el Altiero Spinelli, que a su vez se divide en distintas alas. De esta forma, el Partido Popular Europeo (European People’s Party) está en el ala E, mientras que el Partido Socialista Europeo (Party of European Socialists) reside en el G. Todo ello, sin obviar los otros grupos con menor representación parlamentaria.
Pues bien, ya dentro del ala E, la distribución de los eurodiputados populares se realiza conforme a su país de origen. Los eurodiputados españoles trabajan desde sus despachos de la planta 11, los italianos en los despachos de la planta 9, y así sucesivamente.
En la planta 11, casi al final de uno de los pasillos, a continuación del que ocupa Teresa Jiménez Becerril, se encuentra el despacho número 209, donde nos encontramos a una mujer llena de energía, de sonrisa perenne y trabajadora hasta la extenuación según los que la conoce. Responde al nombre de Rosa Estarás y fue designada europarlamentaria el pasado 7 de junio. Es titular en la Comisión de Desarrollo Regional y en la asamblea parlamentaria África-Caribe-Pacífico ---- Unión Europea y suplente en Transportes y Turismo, Mujer, Derechos humanos y Relaciones con los Países de América Central.
En varias entrevistas antes y después de la cita electoral manifestó su prioridad por defender los intereses de las Baleares y de sus ciudadanos. Desde el primer momento nos da buena muestra de ello a mi compañero Eloy y a mí. Nada más entrar en el despacho nos entrega un folio donde aparecen sus prioridades de cara a esta legislatura. En el primer lugar de la lista ha escrito: “Buscar las iniciativas parlamentarias presentadas en los últimos años relacionadas con temas de insularidad”. ¡Bravo! ¡Por fin la insularidad y la necesidad de reconocer y trabajar a favor de nuestro hecho diferencial aparecen como prioridad en una “euroagenda”!
Trabajar a favor de la constitución de un intergrupo parlamentario formado por eurodiputados procedentes de otras islas (Córcega, Malta, verbigracia) también será una de nuestras tareas. L’union fait la force y eso en Europa es muy importante. Aquí estamos ante lo que se conoce como un juego de suma cero. Es decir, si un país o región gana o pierde poder lo hace siempre en detrimento o en favor de otro. Por eso es muy importante presionar en el sentido correcto para obtener los acuerdos que nos sean más beneficiosos.
El reto es, cuanto menos, apasionante.
Guillem Martorell